Facebook se ha puesto “duro” con los spammers, castigando a aquellas páginas que piden explícitamente a sus seguidores que comenten o compartan contenido.
También cualquier tipo de “truco” a nivel gráfico (como puede ser añadir texto dentro de las imágenes) pensado para “mendigar” ese Me Gusta del seguidor será penalizado. El algoritmo de Facebook lo considerará como contenido basura. Y al “autor” del mismo, claro, como un spammer. La consecuencia es evidente: la página en cuestión tendrá menos visibilidad.
Hay otros dos aspectos a tener en cuenta: Facebook también está cada vez más atento al contenido duplicado (o triplicado, o…). También perderán visibilidad, pues, aquellas páginas que compartan una y otra vez lo mismo.
Y el último punto, aunque no menos importante: los links basura. Si anunciamos que, al hacer click, nuestro usuario accederá por ejemplo a una galería de imágenes espectaculares, pero el link le lleva en realidad a un simple anuncio publicitario… penalización.
Es obvio que comportarse como un spammer en las Redes Sociales no es una buena idea. Redes como Facebook están cada vez más atentas a este tipo de prácticas, que desgraciadamente aún muchas personas y negocios llevan a cabo. La explicación es sencillísima, así lo resumen desde la propia red: “Facebook lo censurará con menos visibilidad dentro del feed de noticias de la red social. Estamos haciendo estos cambios para asegurar que el contenido no deseado no oculte el que los usuarios quieren ver en Facebook, de amigos y páginas que sí les interesan”.
Sin embargo, ¿esto es un “castigo”? En nuestra opinión, es todo lo contrario: Facebook intenta premiar a la creatividad, a la buena comunicación, a la generación de contenidos que realmente aportan valor. Aquellos que no necesitan “suplicar” un “Me Gusta”. Aquellos que el usuario valora con sus “Me gusta”, con sus Comentarios y, sobre todo (esto es lo más valioso, lo que da a la página y al contenido en cuestión mayor difusión) aquellos contenidos que decide Compartir. Si conseguimos generar contenidos suficientemente interesantes como para que un usuario decida que sus amigos lo vean (y por tanto, compartirlo en su timeline), Facebook sabrá valorar que ese contenido es de valor. Y le dará más visibilidad.
Resumiendo: si el contenido es creativo, original, aporta conocimiento o información útil para tu comunidad, y, por encima de todo, si está pensado para el propio usuario (es decir, si se comparte lo que le importa y le interesa realmente al usuario), Facebook no sólo no “castiga”, sino que “premia”. Así que el objetivo para las empresas y marcas que tienen presencia en Facebook sigue siendo, en realidad, el mismo de siempre: crear contenido de calidad, que merezca ser visto/leído/escuchado… y que por si mismo consiga viralidad, sin necesidad de pedir “likes”.
























